Consejos para una exposición solar segura

CONSEJOS PARA UNA EXPOSICION SOLAR SEGURA

  • Aplicar el filtro solar generosamente 30 minutos antes de salir de casa sobre la piel bien seca y renovar con frecuencia la aplicación, sobretodo después del baño.
  • Expóngase al sol progresivamente y evitando en la medida de lo posible la exposición solar entre las 12 y 16 h ya que es la hora en la que la radiación es más intensa. Recuerde, además, que en el Ecuador los rayos solares son más verticales que en los polos y que la radiación es más nociva conforme aumenta la altitud
  • Evite o al menos no abuse de las lámparas UVA que contribuyen a acelerar el envejecimiento cutáneo.
  • Preste especial atención a los niños menores de 3 años, protegiéndoles siempre con un fotoprotector muy alto. Recordemos que la piel conserva la memoria de todas las radiaciones que recibe durante la infancia. Cuanto más importantes sean las dosis de radiaciones recibidas, mayor riesgo de padecer un cáncer de piel en la edad adulta.
  • No debe olvidar que puede quemarse con cualquier actividad al aire libre y no sólo en la playa; utilice, por tanto, el fotoprotector también en estas ocasiones.
  • Procure protegerse la cabeza con un gorro y los ojos con gafas de sol con cristales filtrantes UVA-UVB homologados; evitará así problemas potencialmente importantes. Los niños con camiseta seca y opaca. Una camiseta mojada deja pasar la radiación ultravioleta (UV).
  • Atención a la altitud, nubosidad y a las superficies reflectoras ya que el riesgo de quemadura se incrementa con la altura (cada 300 m aumenta un 4% el poder eritematógeno de la radiación UV).En un día nublado el riesgo de quemadura sigue existiendo puesto que el 90-95% del UV es capaz de atravesar las nubes; sólo la radiación infrarroja es frenada por lo que no sentiremos la sensación de calor y finalmente no olvidemos que la radiación UV puede alcanzar la piel de forma indirecta, al reflejarse sobre diversas superficies : Nieve (85%), Arena (15-25%), Agua (20%), Hierba (10%)
  • Es conveniente secarse bien después de cada baño. El “efecto lupa” de las gotas de agua favorece las quemaduras y disminuye la eficacia de los protectores solares aunque estos sean resistentes al agua.
  • Beba agua abundante y frecuentemente. El sol deshidrata nuestro organismo. Hay que vigilar sobre todo a las personas mayores, cuya sensación de sed está atenuada y a los niños, cuya necesidad de agua es importante y sus centros de termorregulación están todavía inmaduros.
  • Si advierte una peca o lunar que cambia de forma, color o tamaño debe consultar con el dermatólogo
  • Si está bajo tratamiento con algún medicamento tenga en cuenta que muchos de ellos pueden provocar reacciones de fotosensibilidad. Consulte con su médico o Farmacéutico antes de exponerse al sol.

 

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