14 DE MARZO, DÍA DE LA PREVENCIÓN DEL RIESGO CARDIOVASCULAR

14 DE MARZO, DÍA DE LA PREVENCIÓN DEL RIESGO CARDIOVASCULAR

 

Las enfermedades cardiovasculares son aquellas que afectarán a las arterias del corazón y al resto del organismo, principalmente a cerebro, riñón y miembros inferiores. Entre ellas las más importantes son el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. Ambas son muy graves y son una de las principales causas de muerte prematura en nuestro país.

Son enfermedades de tipo multifactoral y así, para la prevención de estas es muy importante conocer el riesgo cardiovascular y todos los factores que a este afectan. El riesgo cardiovascular es la probabilidad que tendrá una persona de padecer una de estas enfermedades, que estará vendrá condicionado directamente con estos factores entre los que encontraremos dos tipos, unos sobre los que podemos actuar para su prevención (factores modificables) y otros sobre los que no vamos a poder actuar (factores no modificables) ya que derivarán de nuestra propia genética, edad y sexo.

Nos va a interesar mucho desde el punto de vista de la salud el estudio y el conocimiento de estos factores modificables; estos son:

  • Hipertensión arterial
  • Colesterol
  • Diabetes
  • Sobrepeso y obesidad
  • Tabaquismo
  • Sedentarismo
  • Abuso de alcohol
  • Ansiedad y estrés

Los cuatro primero se encuentran muy relacionados entre ellos porque normalmente cuando uno de ellos aparece viene acompañado mínimo de la aparición de otro de ellos. Estos acompañados del tabaquismo hacen que el riesgo cardiovascular aumente exponencialmente, por este motivo cuando queramos hacer una prevención habrá que hacer incidencia en todos ellos y no sólo en algunos de estos.

Estos primeros factores confluyen la mayoría de las veces en la aparición de un complejo de enfermedades que conocemos como síndrome metabólico, caracterizado principalmente por:

  • Obesidad abdominal
  • Trastornos de los niveles de colesterol
  • Alteración de los niveles de azúcar en sangre
  • Aumento de la presión arterial

Serán la obesidad y la alteración de azúcar los mejores predictores del Síndrome Metabólico. En muchos casos aparece por una predisposición genética, y por eso pocas veces se manifiesta si no viene acompañado de un grado de obesidad o sedentarismo elevado; por esto es muy importante los cambios de estilo de vida sobre estos factores de riesgo modificables que hemos comentado. Estos pasarán a ser una de las vías fundamentales para su prevención y complemento de los tratamientos médicos.

Para actuar sobre estos factores de riesgo encontramos varias pautas a seguir:

  • Control de la vida sedentaria: es muy importante la realización de ejercicio físico diario. Se recomienda el ejercicio cardiovascular, sobre todo el caminar unos 40-60 minutos diarios a buen ritmo, y si se acompaña de ejercicios de fuerza de baja intensidad mejor aún ya que ambos ejercicios en común contribuirán también a la reducción de grasa visceral en el organismo, un factor muy importante en este tipo de enfermedades ya que influirá directamente en el colesterol y en la obesidad.
  • Dejar de fumar: es importante que exista un interés por deshacerse de este hábito. Se ha estudiado que es uno de los factores de riesgo más influyentes y a la vez de los más complicados de afrontar, ya que el dejar de fumar normalmente viene acompañado por unos síntomas como son la irritabilidad y el hambre, los cuales normalmente afectan de rebote al factor de riesgo de la obesidad y la ansiedad. Para ayudar a superarlo, está demostrado que dejar a un lado la vida sedentaria ayuda, por lo cual así unimos dos formas de prevención de estas enfermedades directamente, e indirectamente con el control de ansiedad y obesidad.
  • Control de niveles de colesterol: aquí también vamos a hacer especial hincapié sobre la actividad física, ya que esta aumentará el colesterol “bueno” y reducirá el “malo”. Es muy importante acompañar el ejercicio de una alimentación disminuida en grasas saturadas y procesadas. Para este tipo de dietas se recomienda acudir a un profesional que ayude al aprendizaje sobre cómo y qué podemos come para llevar una alimentación saludable y correcta para poder solucionar o reducir este problema.
  • Perder Peso: el sobrepeso o la obesidad es uno de los factores más importantes y desencadenantes de la aparición de muchos otros. Así comprobamos que tratando la obesidad de forma general necesitamos el control de otros factores que como hemos dicho tienen una relación directa con esta, como son los niveles de colesterol y azúcar en sangre, relacionado también directamente con la hipertensión arterial. Esta demostrado que el control de estos últimos reducen el porcentaje de obesidad en un alto grado.

Al igual que ocurría con el colesterol es muy importante ayudarse de profesionales, que nos den ideas sobre la alimentación correcta, ya que muchos de los conocimientos que creemos tener sobre dietas y alimentación no se ajustan nada a la realidad de una alimentación sana y equilibrada que nos ayude a perder peso de forma adecuada.

Para la perdida de peso, se recomienda también una disminución de la vida sedentaria.

  • Control de la Tensión Arterial: la tensión arterial es un factor de riesgo y síntoma que avisa de que algo ocurre, y puede venir provocada por mucho de los factores ya comentados. Para esto es muy importante hacer lo ya comentado sobre los anteriores factores de riesgo, pero hay veces que no es suficiente y se recomienda acudir a profesionales sanitarios por si fuese necesario un tratamiento farmacológico.

Nutricionalmente la reducción de sal, una alimentación equilibrada y la limitación de alcohol, cafeína y tabaco ayudará al control de esta.

 

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